Dos frentes de la mañana: Culiacán define poder; Mexicali apaga oficinas de EU
El Congreso de Sinaloa vota a las 8 al interino que cerrará el periodo de Rocha. En Mexicali, EE. UU. suspende operaciones por una amenaza que no describe.
No es un receso administrativo. La presidenta Claudia Sheinbaum estableció que quien asuma conducirá Sinaloa hasta el fin del periodo constitucional y entregará al ganador del 6 de junio de 2027. En paralelo, la Embajada de Estados Unidos alertó a sus ciudadanos en Mexicali y congeló la actividad de su gobierno en esa ciudad durante el 25 de agosto.
A las 8:00 de este martes el Congreso de Sinaloa vuelve a citarse. No es la primera convocatoria de la semana: el lunes la sesión se movió, se pospuso y se reprogramó cerca de las 21:30. El trámite constitucional es claro. El domingo la Diputación Permanente aprobó por unanimidad una nueva licencia indefinida —más de 30 días— para Rubén Rocha Moya. El gobernador había retomado el cargo el viernes, después de 112 días de ausencia, y el sábado volvió a pedir separación. Entre el regreso y la nueva licencia mediaron, según crónicas de medios nacionales, unas 34 horas.
Quien resulte electo necesita mayoría absoluta de los asistentes. Sheinbaum adelantó el tamaño del encargo: no cubre una falta corta; gobierna hasta el cierre del periodo y entrega en 2027. También calificó de “imprudente” el retorno de Rocha y precisó que no procede la desaparición de poderes. Eso es declaración presidencial, no sentencia judicial.
Medios locales y nacionales atribuyen el consenso de última hora a Graciela Domínguez Nava, diputada federal con licencia. Circulaban también Jesús Ibarra Ramos y otros perfiles. Hasta que el Pleno vote, el nombre es atribución, no hecho. Encargada del despacho sigue Yeraldine Bonilla Valverde, secretaria general de Gobierno.
El contexto no es solo parlamentario. Sinaloa arrastra una crisis de violencia asociada a la ruptura del Cártel de Sinaloa. En Culiacán, la ENSU midió 90.8% de percepción de inseguridad en junio. En días recientes, la PGJ de Baja California Sur confirmó por genética que restos hallados el 13 de julio en una fosa de San José del Cabo corresponden a Carlos Beltrán Olmeda, exoficial mayor de Los Cabos y exasesor de Rocha, desaparecido en junio. Un juez federal vinculó a proceso a Fausto Corrales Rodríguez por encubrimiento y falsedad de declaraciones en la línea del homicidio de Héctor Melesio Cuén y el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada. Esas piezas son procesos y confirmaciones forenses; no equivalen a condena del gobernador con licencia.
Mientras Culiacán discute el apellido del Ejecutivo, Mexicali amanece con otra alerta. El 24 de agosto la Misión de EE. UU. en México publicó: por información de amenaza, las actividades del gobierno estadounidense en Mexicali y los viajes a esa ciudad quedan suspendidos el 25. Pide evitar edificios gubernamentales, buscar refugio si hay incidente y seguir a la policía mexicana. No describe el tipo de amenaza. Baja California ya estaba en Nivel 3 de advertencia de viaje de Washington (“reconsiderar viaje”). Al cierre de esta nota no hay, en fuentes abiertas, un desmentido ni un detalle oficial mexicano sobre el origen del aviso.
La comparación cotidiana otra vez ayuda. Un Congreso que no puede sesionar a la hora anunciada y una embajada que cierra una ciudad fronteriza sin decir por qué son dos maneras distintas de la misma pregunta: ¿quién tiene el control del día siguiente? En un caso, el poder local se redefine en un salón. En el otro, una potencia extranjera mueve a su personal y deja a la población local con un recado incompleto.
Para el lector de Sinaloa la consecuencia es inmediata: hay nuevo o nueva titular del Ejecutivo en horas, con mandato hasta 2027, en un estado donde la percepción de inseguridad es de las más altas del país. Para quien vive o tiene familia en Mexicali, la consecuencia es otra: oficinas de EE. UU. cerradas, recomendación de no acercarse a edificios de gobierno, y cero ficha técnica de la amenaza. Pedir a las autoridades mexicanas que informen qué saben —y qué no— no es hostilidad. Es el contrapunto mínimo a un aviso que llega traducido desde otro país.
Cierre: Sinaloa vota un interino que no es provisional de una semana. Mexicali recibe una alerta que no trae manual. Las dos noticias caben en la misma mañana. Ninguna se resuelve con un aplauso en Palacio.


