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Cámara de Senadores

Contratos del Senado ponen bajo lupa a colaborador del senador Gerardo Fernández Noroña

Por admin · 4 de junio de 2026

Ciudad de México.— Emiliano González González, colaborador cercano del senador Gerardo Fernández Noroña, recibió cuatro contratos por honorarios del Senado de la República por un total de 1 millón 240 mil pesos antes de retenciones fiscales, durante un periodo prácticamente continuo de 13 meses, entre mayo de 2025 y junio de 2026.

El caso pasó de los videos virales al escritorio administrativo. González se hizo conocido públicamente después del altercado ocurrido el 27 de agosto de 2025 en la Casona de Xicoténcatl, sede alterna del Senado, cuando se encontraba grabando una confrontación entre Fernández Noroña y Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI. Ahora, la atención se concentra en sus contratos, las funciones asignadas y los productos entregados a la Cámara Alta.

La documentación difundida por Emeequis establece que el primer contrato estuvo vigente del 1 de mayo al 30 de junio de 2025 por 220 mil pesos. El segundo cubrió del 1 de julio al 31 de agosto del mismo año por otros 220 mil pesos. El tercero se extendió del 1 de septiembre al 31 de diciembre por 320 mil pesos, mientras que el cuarto comprende del 1 de enero al 30 de junio de 2026 por 480 mil pesos.

Los dos primeros convenios contemplaron servicios de asesoría, investigación, recopilación y análisis relacionados con el proceso legislativo. A partir de septiembre de 2025, el objeto contractual cambió e incorporó tareas vinculadas con recursos humanos, recursos materiales, servicios generales, asuntos financieros y contables, logística, protección civil, seguridad, salud, asuntos jurídicos y telecomunicaciones.

La amplitud de esas funciones abrió una discusión pública sobre la correspondencia entre los servicios contratados y las actividades visibles de González junto al senador. Las imágenes difundidas durante actos públicos muestran al colaborador operando equipos de grabación. Sin embargo, esa evidencia visual no permite concluir por sí sola que sus únicas labores fueran audiovisuales ni que existiera una simulación de servicios.

Los contratos fueron suscritos mediante la Dirección General de Recursos Humanos del Senado bajo el régimen de prestación de servicios profesionales por honorarios. Esta modalidad se regula por la legislación civil y no equivale automáticamente a una plaza laboral dentro de la estructura orgánica de la Cámara Alta. La normativa interna también establece que la Tesorería debe dar seguimiento al control presupuestal y que la Contraloría Interna vigila el cumplimiento de las disposiciones administrativas.

La continuidad de los cuatro convenios tampoco demuestra, por sí misma, una infracción. El punto que requiere aclaración es más concreto: qué informes presentó González, qué entregables fueron aceptados por el Senado, qué área solicitó sus servicios y quién validó el cumplimiento de cada contrato. Ahí está el corazón del asunto, más allá del ruido que dejó aquella tarde en Xicoténcatl.

El nombre de González alcanzó notoriedad nacional durante la confrontación entre Fernández Noroña y Moreno Cárdenas. Al finalizar una sesión de la Comisión Permanente, el dirigente priista reclamó por los tiempos de participación y la discusión escaló a empujones. González, quien sostenía una cámara, quedó involucrado en el forcejeo y cayó al piso. Posteriormente fue atendido por personal médico y apareció con un collarín.

Ese episodio permite acreditar que González acompañaba al legislador durante actividades políticas y parlamentarias, pero no sustituye la revisión documental. Para establecer si los pagos correspondieron a servicios institucionales, se requieren los informes de actividades, los anexos técnicos, las constancias de aceptación y los productos elaborados durante cada periodo contractual.

El colaborador también acompañó a Fernández Noroña a Roma, Italia, durante una visita relacionada con la Segunda Conferencia Parlamentaria sobre Diálogo Interreligioso, celebrada en junio de 2025. Reportes basados en información del propio Senado señalaron que González recibió 103 mil 35 pesos para boleto de avión, hospedaje, alimentos y traslados, y que posteriormente reintegró una parte de esos recursos. La participación de Fernández Noroña en el encuentro fue informada oficialmente por el Senado.

La ruta del dinero deja preguntas pendientes. El Senado debe precisar si los materiales audiovisuales generados por González fueron destinados a canales institucionales, cuentas personales o plataformas monetizadas; también debe informar qué criterios justificaron la modificación del objeto contractual y si existieron evaluaciones de desempeño.

Hasta ahora, la existencia de los convenios acredita una relación profesional pagada con recursos públicos, pero no permite afirmar que hubo una violación legal, un desvío presupuestal o una contratación simulada. La diferencia entre una asesoría institucional y una labor de apoyo personal solo puede establecerse con documentos completos y respuestas formales de las partes involucradas.

El tema llegó a la conversación pública por una cámara en medio de un altercado, pero su alcance ya no está en el video. Está en los archivos administrativos del Senado: contratos, informes, comprobantes, autorizaciones y entregables. Esos documentos permitirán saber qué servicios recibió la Cámara Alta a cambio de 1.24 millones de pesos.