Adán Augusto: circula versión de licencia tras reporte sobre visa

Ciudad de México.— La versión de que Adán Augusto López Hernández podría solicitar licencia como senador comenzó a correr este martes 9 de junio entre curules y pasillos del Senado, luego de que una columna periodística atribuyó al Gobierno de Estados Unidos la revocación de su visa. Hasta el cierre de esta edición no se había hecho pública una solicitud formal para que el legislador morenista se separe de su escaño.
El punto de partida fue la columna “El turno de Adán Augusto”, publicada por Raymundo Riva Palacio en El Financiero. El texto sostiene que la visa estadounidense del exsecretario de Gobernación habría sido revocada como parte de una investigación en Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado. La publicación no incluye una notificación oficial, un expediente judicial o un documento consultable por el público.
A partir de esa publicación, mensajes difundidos en redes sociales subieron el tono de la versión. Algunas cuentas afirmaron que el caso habría sido confirmado durante una llamada entre el canciller Roberto Velasco y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio. Esa afirmación no aparece en los reportes públicos disponibles sobre la conversación diplomática.
La llamada entre Velasco y Rubio sí ocurrió. De acuerdo con la información difundida sobre el encuentro telefónico, ambos funcionarios dialogaron durante aproximadamente 30 minutos sobre migración irregular, tráfico de fentanilo, seguridad fronteriza, cooperación contra los cárteles y la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. En el reporte público no se menciona a Adán Augusto López.
La diferencia es relevante: una posible revocación de visa no equivale, por sí misma, a una acusación penal, una orden de captura o una resolución judicial. Tampoco acredita responsabilidad por lavado de dinero, contrabando de combustible o vínculos con organizaciones criminales. Para sostener cualquiera de esas afirmaciones se requiere documentación oficial o una postura verificable de las autoridades competentes.
López Hernández dejó la coordinación del grupo parlamentario de Morena y la presidencia de la Junta de Coordinación Política del Senado el 1 de febrero de 2026. Ignacio Mier Velazco asumió ambos espacios. En ese momento, el exgobernador de Tabasco señaló que permanecería como senador y descartó solicitar licencia, mientras se enfocaba en tareas políticas rumbo a las elecciones de 2027.
El senador continúa apareciendo entre los integrantes del grupo parlamentario de Morena. Hasta ahora no se ha difundido un documento parlamentario que modifique esa condición. La versión sobre una eventual licencia permanece, por tanto, en el terreno de la información no confirmada.
La presión política sobre Adán Augusto López no comenzó esta semana. En agosto de 2025, la Comisión Permanente rechazó un exhorto para que solicitara licencia y se separara del cargo. La propuesta fue presentada en medio de cuestionamientos relacionados con Hernán Bermúdez Requena, quien fue secretario de Seguridad Pública de Tabasco durante su gubernatura y posteriormente enfrentó procesos judiciales por diversos delitos. López Hernández ha negado cualquier vínculo con el grupo criminal conocido como La Barredora.
La comparación con el senador sinaloense Enrique Inzunza también alimentó las especulaciones en el Senado. Inzunza solicitó una licencia temporal de 22 horas entre el 28 y el 29 de mayo de 2026, después de comparecer ante la Fiscalía General de la República y en medio de señalamientos formulados desde Estados Unidos. Su suplente ocupó el escaño durante una sesión legislativa.
Sin embargo, los casos no pueden equipararse automáticamente. En el caso de Inzunza existió una solicitud formal aprobada por el Senado. En el de Adán Augusto López, hasta el momento sólo circulan versiones sobre una eventual licencia y una posible revocación de visa, sin un documento oficial disponible para consulta pública.
El siguiente movimiento dependerá de las respuestas del propio senador, de la coordinación de Morena en la Cámara alta y de la Secretaría de Relaciones Exteriores. También será necesario establecer si el Departamento de Estado emitirá una postura pública o si la información permanecerá reservada. Mientras no ocurra alguno de esos pasos, la noticia debe manejarse con atribución precisa y sin presentar como confirmado lo que todavía no ha sido documentado.
