Detectan posibles descargas ilegales en Xochimilco; autoridades inician investigaciones
El Gobierno de la Ciudad de México reforzó las acciones de vigilancia ambiental en la zona lacustre de Xochimilco con un operativo interinstitucional enfocado en identificar posibles fuentes de contaminación que ponen en riesgo uno de los ecosistemas más importantes de la capital y reconocido por su valor ambiental, cultural e histórico.
Durante las inspecciones, especialistas de la Secretaría de Gestión Integral del Agua utilizaron un laboratorio móvil para realizar análisis inmediatos en distintos puntos de la red de canales. El objetivo fue determinar si las descargas detectadas correspondían a escurrimientos pluviales o presentaban indicios de aguas residuales, información que permitió orientar las acciones de las autoridades.
Con base en los resultados obtenidos, la Dirección General de Inspección y Vigilancia Ambiental de la SEDEMA inició siete procedimientos administrativos por posibles incumplimientos a la legislación ambiental. Las autoridades precisaron que cada expediente seguirá el debido proceso para determinar responsabilidades y, en su caso, aplicar las medidas de seguridad y sanciones previstas por la normatividad.
De manera paralela, la alcaldía Xochimilco, en coordinación con el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA), efectuó cinco procedimientos de verificación. En dos de ellos se impuso la suspensión cautelar de actividades tras detectarse descargas de agua hacia la zona lacustre que presuntamente contravenían la regulación ambiental vigente.
Las dependencias involucradas señalaron que el empleo del laboratorio móvil permitió contar con evidencia técnica en tiempo real para respaldar las actuaciones administrativas y agilizar la toma de decisiones frente a posibles afectaciones al ecosistema.
La intervención también refleja el reto permanente que enfrentan las autoridades para contener la contaminación en los canales de Xochimilco, donde durante años se han documentado problemas asociados con descargas irregulares, crecimiento urbano y deterioro de la calidad del agua, factores que amenazan la biodiversidad de la región y especies emblemáticas como el ajolote.
La SEDEMA, la SEGIAGUA y la alcaldía Xochimilco afirmaron que mantendrán la coordinación institucional para fortalecer la vigilancia ambiental, prevenir nuevas fuentes de contaminación y contribuir a la conservación de los canales de Xochimilco, considerados un patrimonio ambiental y cultural fundamental para la Ciudad de México.


