Casa de las 3R Ángela Davis: CDMX apuesta por redistribuir el trabajo de cuidados
La nueva instalación en Gustavo A. Madero requirió 25 millones de pesos y ofrecerá servicios gratuitos para infancias, personas mayores, mujeres y personas con discapacidad.
La Ciudad de México inauguró la Casa de las 3R Ángela Davis, un espacio destinado a proporcionar servicios públicos de cuidado, salud y atención social, como parte de la estrategia del gobierno capitalino para redistribuir las tareas domésticas y reducir la carga que históricamente ha recaído sobre las mujeres. El inmueble, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero, cuenta con casi mil 500 metros cuadrados y requirió una inversión de 25 millones de pesos.
Durante la inauguración, realizada el 29 de octubre, en el marco del Día Internacional de los Cuidados, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, sostuvo que la democracia también debe transformar las relaciones dentro de los hogares y garantizar que las responsabilidades de cuidado no sean exclusivamente femeninas. Bajo esa premisa, defendió la construcción de infraestructura pública para atender las necesidades de las familias y ampliar las oportunidades de desarrollo de las mujeres.
La Casa de las 3R Ángela Davis ofrecerá atención a niñas y niños, servicios para personas mayores mediante una casa de día, lavandería, rehabilitación y terapias para personas con discapacidad. También contará con un centro multisensorial para personas neurodivergentes, servicios médicos, nutricionales, de laboratorio y mastografía, además de atención integral a las adicciones mediante un Centro Colibrí.
El inmueble incorporará acompañamiento para mujeres víctimas de violencia, espacios de relajación y cuidado personal, así como un servicio de alimentación subsidiada. La diversidad de servicios busca concentrar en un mismo lugar distintas necesidades de atención que, de otra manera, pueden representar traslados, gastos y tiempo adicional para las familias.
Brugada informó que las mujeres en condiciones de mayor pobreza pueden dedicar más de 63 horas semanales al trabajo doméstico y de cuidados. Asimismo, señaló que más de dos millones de mujeres en la capital enfrentan pobreza de tiempo, una condición que limita sus posibilidades de estudiar, incorporarse al mercado laboral y desarrollar proyectos personales.
La mandataria explicó que el Sistema Público de Cuidados se construye sobre tres ejes: reconocer el trabajo doméstico y de cuidados, redistribuirlo entre las familias, la sociedad, el sector privado y el gobierno, y reducirlo mediante infraestructura y servicios públicos. Sin embargo, anunció que la política evolucionará hacia un esquema de cinco componentes: reconocer, redistribuir, reducir, remunerar y representar.
Como parte de esta ampliación, anunció la integración del primer Consejo del Sistema de Cuidados de la Ciudad de México, mediante un proceso participativo en el que se convocará a personas cuidadoras y a quienes requieren recibir cuidados. El propósito será incorporar sus experiencias y necesidades en las decisiones sobre el diseño y funcionamiento de las políticas públicas.
La jefa de Gobierno también informó que la administración capitalina destina más de 12 mil millones de pesos a la construcción del Sistema Público de Cuidados. Entre las acciones previstas se encuentran 32 nuevas Casas de las 3R, 64 estancias infantiles y un programa de apoyo económico para personas que se dedican de tiempo completo al cuidado de familiares que requieren asistencia.
Otro de los aspectos señalados fue el envejecimiento de la población capitalina. De acuerdo con las cifras presentadas por Brugada, durante la última década la población joven disminuyó 15 por ciento, mientras que el grupo de personas mayores de 65 años aumentó 47 por ciento. Ante este cambio demográfico, instruyó considerar las necesidades de las personas adultas mayores en los nuevos espacios de cuidados y en las Utopías.
La mandataria también destacó la reforma constitucional aprobada por unanimidad en el Congreso de la Ciudad de México, orientada a establecer un horizonte para erradicar la división sexual del trabajo y ampliar la infraestructura pública destinada a los cuidados. No obstante, la aplicación de estos compromisos dependerá de su traducción en servicios suficientes, accesibles y con cobertura efectiva para la población.
Durante el acto, Ana Güezmes, directora de la División de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señaló que el cuidado debe reconocerse como un derecho tanto para quienes necesitan asistencia como para quienes realizan estas actividades. También planteó que la responsabilidad debe distribuirse entre mujeres, hombres, instituciones y sociedad, para modificar la organización tradicional de estas tareas.
Güezmes reconoció los avances de la capital en la creación de servicios e infraestructura pública, pero subrayó la importancia de consolidar una sociedad del cuidado que también garantice tiempo para la recreación y el autocuidado. En ese sentido, consideró necesaria una mayor participación de los hombres y de las nuevas generaciones en las responsabilidades domésticas.
La Casa de las 3R lleva el nombre de Ángela Davis, filósofa y activista afroestadounidense reconocida por su trayectoria en la defensa de los derechos civiles, la libertad y la justicia social. Brugada explicó que la elección busca vincular el proyecto con las luchas contra la discriminación y las desigualdades.
La inauguración representa un nuevo componente de la política social capitalina, aunque el alcance de esta estrategia tendrá que medirse no solo por el número de instalaciones construidas o los recursos anunciados, sino también por la cantidad de personas atendidas, la calidad de los servicios, su continuidad y la reducción efectiva de las horas de trabajo no remunerado que realizan las mujeres.
Fuentes: Gobierno de la Ciudad de México, Jefatura de Gobierno; Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); Congreso de la Ciudad de México.


